no hay quien goce pelar una cebolla















no hay quien goce pelar una cebolla
cortarla como se pueda
sofreírla en aceite caliente
si cocinar es una obligación marital

y si saber cocinar
es perder la revolución feminista
tampoco vale la pena
este toque a quemado
que le quedó a la salsa
culpa del poema

1 comentarios:

Akira dijo...

Muy bueno, esas imagenes tan condensadas y breves, le dan mucha fuerza,saludos!